11.2.12

La enfermedad del poder


A lo largo de toda la conversación, no le había quitado los ojos de encima. El menor movimiento del niño era escrutado minuciosamente por esta mujer de mirada inquisidora y vigilante, a la espera quizás del primer error. En efecto, cuando el muchacho, harto de tan prolongada inmovilidad, deslizó su mano sobre... Sigue leyendo