
El hombre se va / Copyright ©2006, juan carrillo
Déjate llevar por la brisa imperceptible de esta mañana vacía. Escapa de tus especulaciones, huye de tu melancolía, renuncia a imaginar el día siguiente, no pienses más en lo que harás más tarde, tampoco te abandones a la incertidumbre de la próxima hora. Ahora estás solo, a merced de la música y el leve ruido de los autos que pasan ocasionalmente bajo tu ventana. Ahora solo hay lugar para disfrutar esta extraña sensación de nada, que te paraliza y a la vez te impulsa a correr o a entregarte al sueño. No pienses más, es inútil. Apaga tu mente un instante, vacíate de nostalgias y pronósticos. Sólo este dolor en el pecho, que al menos te recuerda que todavía estás vivo. Sólo esta ventana hacia ti mismo, ahora entreabierta. Apóyate en ella y contémplate, mírate, descúbrete, antes que se te vuelva a cerrar. Sólo por este instante, sin embargo, no me cuentes lo que ves.
© LGO 2006
Déjate llevar por la brisa imperceptible de esta mañana vacía. Escapa de tus especulaciones, huye de tu melancolía, renuncia a imaginar el día siguiente, no pienses más en lo que harás más tarde, tampoco te abandones a la incertidumbre de la próxima hora. Ahora estás solo, a merced de la música y el leve ruido de los autos que pasan ocasionalmente bajo tu ventana. Ahora solo hay lugar para disfrutar esta extraña sensación de nada, que te paraliza y a la vez te impulsa a correr o a entregarte al sueño. No pienses más, es inútil. Apaga tu mente un instante, vacíate de nostalgias y pronósticos. Sólo este dolor en el pecho, que al menos te recuerda que todavía estás vivo. Sólo esta ventana hacia ti mismo, ahora entreabierta. Apóyate en ella y contémplate, mírate, descúbrete, antes que se te vuelva a cerrar. Sólo por este instante, sin embargo, no me cuentes lo que ves.
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